domingo, octubre 25, 2015

Ilustración tomada de The New Yorker


Esta semana hemos optado por analizar Argo, un film de Ben Affleck que relata una historia basada en hechos reales. Una historia que sin duda representa el que ha sido uno de los episodios más arduos y sensacionalistas de la historia reciente de los Estados Unidos. 



Nos situamos en Teherán, en noviembre del año 1979. Tras encabezar una revolución islamista contra el Sha Mohammad Reza Pahlavi, "títere" de los Estados Unidos; el Ayatolá Ruhollah Jomeini se hace con el mando del gobierno iraní. Tres días después, un grupo de alrededor de quinientos islamistas radicales afines al Ayatolá asalta la embajada estadounidense tomando a cincuenta y dos rehenes que quedarán secuestrados durante cuatrocientos cuarenta y cuatro días. Los rehenes fueron distribuidos en varios edificios con el objetivo de conseguir la extradición del Sha, que se encontraba en un asilo estadounidense a causa de su cáncer, y la remisión de su fortuna a Irán.

Mientras, nuestra historia comienza junto a los seis diplomáticos que lograron escapar de aquel atentado. A lo largo de toda la película podemos apreciar lo estremecedora que fue la situación de Irán en aquel momento. En una continua lucha entre revolución y represión, el guión acompaña a los seis diplomáticos desde su nuevo refugio en la residencia del embajador canadiense, a través de toda la odisea que deberán recorrer hasta dejar atrás el territorio iraní. Los Estados Unidos apelarán al auxilio de un agente de la CIA especialista en secuestros, contraterrorismo y operaciones clandestinas en el Sudeste Asiático y el Oriente Próximo. Para solventar su escabroso encargo, éste recurre a su "idea menos mala", que consiste en hacerse pasar por productor de Hollywood para infiltrarse en Irán, fingir una búsqueda de exteriores y así rescatar a los seis refugiados disfrazados de asistentes del equipo cinematográfico.

Argo es una brillante película que subraya la importancia, la dificultad y el riesgo que conllevan la toma de decisiones en determinadas situaciones. Tal y como hemos estudiado en introducción a las relaciones internacionales, es casi imposible predecir los movimientos de los seres humanos. Sin embargo, a menudo conservar un buen liderazgo se reduce a tener la suficiente claridad mental como para anticiparse a ellos. La decisión llevada a cabo por Méndez desde el corazón de la CIA era inmensamente arriesgada pues de haberse desmantelado la misión, el rescate podría haberse considerado como un aborto en su negociación diplomática.

No obstante, apostó por su plan y logró alcanzar sus objetivos, haciendo valer la destreza y la valentía que le caracterizaban. Porque además, hemos de mencionar que en el final de la película, durante el proceso de huída de los rehenes, se aprecia cómo su empeño logra que se siga adelante con la misión aun sabiendo el riesgo que había en que los iraníes, enterados de los verdaderos acontecimientos, la interrumpiesen.

El sensacionalismo que despierta el film es instigador. En ese sentido, nos gustaría calificar la labor de Affleck de impecable. Un comienzo que encuadra con agilidad el contexto histórico y político (pues si se iba a realizar una película falsa, ¿qué mejor que introducirla con un buen storyboard?); el uso del material periodístico real que aviva la sensación de verosimilitud y nos compromete emocionalmente con sus personajes; el hecho de hallar una forma radiante y sobria para relatar la inspiración del plan de rescate; e incluso escoger a Alexandre Desplat para que compusiese una melodía original que añadiese sentido a cada toma sin quitarle protagonismo; confirman el ingenio y la creatividad del director.

Recomendamos esta película para presenciar en primera persona la presión a la que se someten las relaciones entre ciertos Estados y qué depende de ellas. Por otro lado, también se puede percibir el  fervor de ciertas convicciones políticas y religiosas que todavía hoy son causa de numerosos problemas latentes en buena parte del mundo.



Argo y la toma de decisiones.

Ilustración tomada de The New Yorker


Esta semana hemos optado por analizar Argo, un film de Ben Affleck que relata una historia basada en hechos reales. Una historia que sin duda representa el que ha sido uno de los episodios más arduos y sensacionalistas de la historia reciente de los Estados Unidos. 



Nos situamos en Teherán, en noviembre del año 1979. Tras encabezar una revolución islamista contra el Sha Mohammad Reza Pahlavi, "títere" de los Estados Unidos; el Ayatolá Ruhollah Jomeini se hace con el mando del gobierno iraní. Tres días después, un grupo de alrededor de quinientos islamistas radicales afines al Ayatolá asalta la embajada estadounidense tomando a cincuenta y dos rehenes que quedarán secuestrados durante cuatrocientos cuarenta y cuatro días. Los rehenes fueron distribuidos en varios edificios con el objetivo de conseguir la extradición del Sha, que se encontraba en un asilo estadounidense a causa de su cáncer, y la remisión de su fortuna a Irán.

Mientras, nuestra historia comienza junto a los seis diplomáticos que lograron escapar de aquel atentado. A lo largo de toda la película podemos apreciar lo estremecedora que fue la situación de Irán en aquel momento. En una continua lucha entre revolución y represión, el guión acompaña a los seis diplomáticos desde su nuevo refugio en la residencia del embajador canadiense, a través de toda la odisea que deberán recorrer hasta dejar atrás el territorio iraní. Los Estados Unidos apelarán al auxilio de un agente de la CIA especialista en secuestros, contraterrorismo y operaciones clandestinas en el Sudeste Asiático y el Oriente Próximo. Para solventar su escabroso encargo, éste recurre a su "idea menos mala", que consiste en hacerse pasar por productor de Hollywood para infiltrarse en Irán, fingir una búsqueda de exteriores y así rescatar a los seis refugiados disfrazados de asistentes del equipo cinematográfico.

Argo es una brillante película que subraya la importancia, la dificultad y el riesgo que conllevan la toma de decisiones en determinadas situaciones. Tal y como hemos estudiado en introducción a las relaciones internacionales, es casi imposible predecir los movimientos de los seres humanos. Sin embargo, a menudo conservar un buen liderazgo se reduce a tener la suficiente claridad mental como para anticiparse a ellos. La decisión llevada a cabo por Méndez desde el corazón de la CIA era inmensamente arriesgada pues de haberse desmantelado la misión, el rescate podría haberse considerado como un aborto en su negociación diplomática.

No obstante, apostó por su plan y logró alcanzar sus objetivos, haciendo valer la destreza y la valentía que le caracterizaban. Porque además, hemos de mencionar que en el final de la película, durante el proceso de huída de los rehenes, se aprecia cómo su empeño logra que se siga adelante con la misión aun sabiendo el riesgo que había en que los iraníes, enterados de los verdaderos acontecimientos, la interrumpiesen.

El sensacionalismo que despierta el film es instigador. En ese sentido, nos gustaría calificar la labor de Affleck de impecable. Un comienzo que encuadra con agilidad el contexto histórico y político (pues si se iba a realizar una película falsa, ¿qué mejor que introducirla con un buen storyboard?); el uso del material periodístico real que aviva la sensación de verosimilitud y nos compromete emocionalmente con sus personajes; el hecho de hallar una forma radiante y sobria para relatar la inspiración del plan de rescate; e incluso escoger a Alexandre Desplat para que compusiese una melodía original que añadiese sentido a cada toma sin quitarle protagonismo; confirman el ingenio y la creatividad del director.

Recomendamos esta película para presenciar en primera persona la presión a la que se someten las relaciones entre ciertos Estados y qué depende de ellas. Por otro lado, también se puede percibir el  fervor de ciertas convicciones políticas y religiosas que todavía hoy son causa de numerosos problemas latentes en buena parte del mundo.



domingo, octubre 18, 2015


Gracias al haber ganado el premio de un concurso de Euroescola tuve la oportunidad única de asistir al Parlamento Europeo y hacer de eurodiputada por un día.


Dentro de la Unión Europea, de la cual formamos parte, existen diferentes instituciones; entre las que se encuentran principalmente el Consejo Europeo, el Consejo de la Unión europea, la Comisión Europea, el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas, el Banco Central Europeo y nuestro respetado Parlamento Europeo.

Breve introducción al Parlamento

El Parlamento Europeo es el único órgano de la UE elegido por sufragio directo y representa a los 500 millones de habitantes de la UE; consiste pues en el único ejemplo de democracia activa de carácter multinacional y plurilingüe. Desempeña un papel esencial en la elección del presidente de la Comisión Europea. Comparte con el Consejo de la Unión Europea los poderes legislativos y las competencias presupuestarias de la UE.


Entre sus principales ámbitos de trabajo se encuentran: las decisiones sobre la legislación que afecta a los ciudadanos de la UE en su día a día (libertad de circulación, seguridad alimentaria y protección del consumidor, medio ambiente y economía, decide también sobre cuestiones de educación y cultura), la aprobación del presupuesto anual y el marco financiero plurianual cada siete años, el control sobre la correcta utilización de los fondos europeos y la elección al presidente de la Comisión Europea.

Mi experiencia como eurodiputada por un día…

No puedo describir con palabras el sentimiento que tuve al salir del tranvía y ver con mis propios ojos el edificio que tanto había estudiado, visto en fotos y soñado con ir; y por fin ese sueño se hacía realidad.

Alrededor nuestro llegaban otros estudiantes de nuestra edad —con los mismos nervios y el mismo entusiasmo que teníamos nosotros— de 22 países diferentes de la UE. Una vez que nos adentramos, nos explicaron cómo sería el transcurso del día y, a aquellos que posteriormente daríamos el discurso introductorio de cada país, nos llevaron a desayunar aparte para irnos conociendo. Alrededor de las nueve y media entramos por fin en el hemiciclo y nos sentamos cada uno en su asiento asignado. Poco a poco éste se fue llenando; allí dentro nos encontrábamos 506 estudiantes, a los que se añadían a profesores, trabajadores internos y habitantes locales que quisieron compartir con nosotros aquel momento.

Antes de que pudiese darme cuenta correspondía el turno a España y, mi compañera Leticia García y yo, Bárbara Abajo Herranz, salimos a representar lo mejor que pudimos a nuestro país, España, en francés como en inglés.

Después de las presentaciones nos hablaron del trabajo de la Unión Europea y su impacto e importancia en nuestra vida cotidiana, y pudimos plantear preguntas e inquietudes a los políticos que allí trabajaban.

Después de comer nos dividimos en grupos de trabajo previamente asignados para tratar temas como la migración e integración, el medio ambiente, el futuro de la UE, el trabajo juvenil… que llevábamos ya preparados. Una vez que hubimos establecido nuestras conclusiones volvimos al Hemiciclo para ponerlas en común y votar. Al final hubo una ceremonia de banderas y cada uno  de los que habíamos representado a nuestro país llevamos una bandera alrededor de todo el hemiciclo. Vivirlo desde dentro fue sobrecogedor.

Debo admitir que esta experiencia no sólo me abrió los ojos, al compartir los diferentes puntos de vista con personas de mi edad de distintos países, sino que también me permitió entender mucho mejor el funcionamiento de la Unión Europea y su relevancia en nuestras vidas. Mi sentimiento de orgullo por pertenecer a la Unión Europea y mis ganas por llegar algún día a ocupar el mismo asiento de forma permanente se hicieron más fuertes.

Al día siguiente hicimos una visita por el barrio europeo de Estrasburgo y pudimos conocer otras instituciones como el Consejo Europeo, el Defensor del Pueblo, o la casa de la Unión Europea inaugurada a principios de año.

Volvimos a visitar en Parlamento y nos explicaron el significado que hay detrás del edificio del Parlamento: se trata de un edificio todo de cristal, reflejando la transparencia de esta institución, que se ha convertido en uno de los pocos foros que actúan para mejorar la transparencia en la gobernanza europea; y es un edificio que no está acabado, lo que representa el largo camino que todavía queda por construir a la Unión Europea para convertirse en ese hogar fuerte económicamente, justo a nivel social, libre y democrático del que todos formamos parte. (Martin Schulz, 2015)




“Este Parlamento es el corazón de la democracia en el ámbito de la Unión. El Parlamento siempre estará del lado de las personas, trabajando para mejorar las vidas diarias de cientos de millones de europeos. El Parlamento Europeo trabajara de manera digna y justa, basándose en el respeto y la no discriminación” (Martin Schulz, prólogo del presidente, 2015)













* La información del Parlamento y el discurso de Martin Schulz han sido sacadas de un librito que nos dieron en el Parlamento.

Artículos y páginas de interés:

El Parlamento Europeo, ese gran desconocido. (experiencia de Bárbara Abajo Herranz)


Gracias al haber ganado el premio de un concurso de Euroescola tuve la oportunidad única de asistir al Parlamento Europeo y hacer de eurodiputada por un día.


Dentro de la Unión Europea, de la cual formamos parte, existen diferentes instituciones; entre las que se encuentran principalmente el Consejo Europeo, el Consejo de la Unión europea, la Comisión Europea, el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas, el Banco Central Europeo y nuestro respetado Parlamento Europeo.

Breve introducción al Parlamento

El Parlamento Europeo es el único órgano de la UE elegido por sufragio directo y representa a los 500 millones de habitantes de la UE; consiste pues en el único ejemplo de democracia activa de carácter multinacional y plurilingüe. Desempeña un papel esencial en la elección del presidente de la Comisión Europea. Comparte con el Consejo de la Unión Europea los poderes legislativos y las competencias presupuestarias de la UE.


Entre sus principales ámbitos de trabajo se encuentran: las decisiones sobre la legislación que afecta a los ciudadanos de la UE en su día a día (libertad de circulación, seguridad alimentaria y protección del consumidor, medio ambiente y economía, decide también sobre cuestiones de educación y cultura), la aprobación del presupuesto anual y el marco financiero plurianual cada siete años, el control sobre la correcta utilización de los fondos europeos y la elección al presidente de la Comisión Europea.

Mi experiencia como eurodiputada por un día…

No puedo describir con palabras el sentimiento que tuve al salir del tranvía y ver con mis propios ojos el edificio que tanto había estudiado, visto en fotos y soñado con ir; y por fin ese sueño se hacía realidad.

Alrededor nuestro llegaban otros estudiantes de nuestra edad —con los mismos nervios y el mismo entusiasmo que teníamos nosotros— de 22 países diferentes de la UE. Una vez que nos adentramos, nos explicaron cómo sería el transcurso del día y, a aquellos que posteriormente daríamos el discurso introductorio de cada país, nos llevaron a desayunar aparte para irnos conociendo. Alrededor de las nueve y media entramos por fin en el hemiciclo y nos sentamos cada uno en su asiento asignado. Poco a poco éste se fue llenando; allí dentro nos encontrábamos 506 estudiantes, a los que se añadían a profesores, trabajadores internos y habitantes locales que quisieron compartir con nosotros aquel momento.

Antes de que pudiese darme cuenta correspondía el turno a España y, mi compañera Leticia García y yo, Bárbara Abajo Herranz, salimos a representar lo mejor que pudimos a nuestro país, España, en francés como en inglés.

Después de las presentaciones nos hablaron del trabajo de la Unión Europea y su impacto e importancia en nuestra vida cotidiana, y pudimos plantear preguntas e inquietudes a los políticos que allí trabajaban.

Después de comer nos dividimos en grupos de trabajo previamente asignados para tratar temas como la migración e integración, el medio ambiente, el futuro de la UE, el trabajo juvenil… que llevábamos ya preparados. Una vez que hubimos establecido nuestras conclusiones volvimos al Hemiciclo para ponerlas en común y votar. Al final hubo una ceremonia de banderas y cada uno  de los que habíamos representado a nuestro país llevamos una bandera alrededor de todo el hemiciclo. Vivirlo desde dentro fue sobrecogedor.

Debo admitir que esta experiencia no sólo me abrió los ojos, al compartir los diferentes puntos de vista con personas de mi edad de distintos países, sino que también me permitió entender mucho mejor el funcionamiento de la Unión Europea y su relevancia en nuestras vidas. Mi sentimiento de orgullo por pertenecer a la Unión Europea y mis ganas por llegar algún día a ocupar el mismo asiento de forma permanente se hicieron más fuertes.

Al día siguiente hicimos una visita por el barrio europeo de Estrasburgo y pudimos conocer otras instituciones como el Consejo Europeo, el Defensor del Pueblo, o la casa de la Unión Europea inaugurada a principios de año.

Volvimos a visitar en Parlamento y nos explicaron el significado que hay detrás del edificio del Parlamento: se trata de un edificio todo de cristal, reflejando la transparencia de esta institución, que se ha convertido en uno de los pocos foros que actúan para mejorar la transparencia en la gobernanza europea; y es un edificio que no está acabado, lo que representa el largo camino que todavía queda por construir a la Unión Europea para convertirse en ese hogar fuerte económicamente, justo a nivel social, libre y democrático del que todos formamos parte. (Martin Schulz, 2015)




“Este Parlamento es el corazón de la democracia en el ámbito de la Unión. El Parlamento siempre estará del lado de las personas, trabajando para mejorar las vidas diarias de cientos de millones de europeos. El Parlamento Europeo trabajara de manera digna y justa, basándose en el respeto y la no discriminación” (Martin Schulz, prólogo del presidente, 2015)













* La información del Parlamento y el discurso de Martin Schulz han sido sacadas de un librito que nos dieron en el Parlamento.

Artículos y páginas de interés: